A estas alturas nadie puede negar que el e-commerce y las redes sociales cambiaron la forma en la que los consumidores interactúan con las marcas creando una relación complementaria sustentada en la retroalimentación y el conocimiento. Es decir, ahora no basta con que una campaña de mercadotecnia se enfoque únicamente en concluir una venta o en el proceso, sino en cuánto sabe la empresa de su propio producto y servicio para transmitirle ese conocimiento al consumidor. Ya en los años 50 se había cimentado una teoría que prevenía los cambios radicales que le esperaban al mundo de la publicidad, pero no fue sino hasta 2007 que la compañía HubSopot –una desarrolladora de software semiautomático, que unido a su metodología, controla todo el proceso de búsqueda y gestión de nuevos clientes– acuñó el término de Inboud Marketing o marketing de atracción, que se fundamenta en tres pilares básicos para proporcionar toda la información posible de una marca a un cliente: creación de contenidos, SEO (Search Engine Optimization) u optimización de las palabras clave para los controles de búsqueda y el Social Media Marketing o marketing de redes sociales.

Para los nuevos consumidores, los ahora llamados prosumers o consumidores 2.0, no es suficiente con que anuncies un producto para que lo adquieran, su deseo y acceso a la información los invitan a querer saberlo todo sobre ti y sobre tu marca, por eso el inboud marketing se construye también desde las herramientas digitales enfocándose en la atracción y tráfico de visitas a tu página Web y redes sociales; en la adquisición de potenciales clientes y en la conversión y fidelización de clientes.

Existen distintas herramientas para lograr los tres pasos que el marketing de contenido propone para generar fidelidad a una marca. En Diggitalera contamos con un diseño de estrategias orgánicas que generarán el tráfico que te hará adquirir clientes hasta llevarlos a su conversión.